Comunicado del GT Laboral y Empleo sobre la situación de los comedores escolares en Xixón.

Comunicado del Grupo de Trabajo Laboral y Empleo del Circulo Podemos Xixón sobre la situación de los comedores escolares en Xixón al inicio del curso escolar 2016-17:

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El inicio del curso escolar 2016/2017 en los comedores escolares de los colegios públicos de Xixón viene marcado tanto por un deterioro tanto del servicio a los/as comensales, niños/as de infantil y primaria, como de las relaciones laborales, aunque este último ya venía de atrás.

La empresa Alprinsa, ahora perteneciente al grupo vasco Ausolan, asumió los comedores escolares de Xixón en el curso 2011/2012, que ya fue en su día polémico, pues la empresa de catering que anteriormente tenía la concesión (COOK) la acusó de haber dado una oferta temeraria, tanto en precios como en ratio monitora/alumno-a, y por el hecho de que años anteriores Alprinsa no se le había renovado la concesión por irregularidades de tipo económico, supuestamente con las becas de comedor. Los primeros dos cursos, y las posteriores prorrogas 2013/2014 y 2014/2015, no implicaron grandes cambios, aunque ya comenzaron a verse actitudes un tanto despóticas con el personal de la empresa, mayoritariamente mujeres, con contrato fijo discontinuo, que trabajan durante el curso y que en el verano no pasan a vacaciones, como el resto de personal educativo y docente, sino que se van directamente al paro. La política laboral de la empresa tendió desde entonces a intentar evitar consolidar plantilla, evitando la conversión de los contratos temporales en fijos discontinuos, y a promover una sustitución paulatina del personal más antiguo en la empresa por nuevas empleadas de confianza de la nueva dirección.

Asimismo se empezó en muchos colegios a incumplir el ratio monitora/alumno-a, que la propia empresa había ofertado mejorando el pliego de condiciones, con el claro objeto de obtener la concesión, pero no de cumplirlo. Durante esos tres cursos se estableció como norma habitual que las monitoras tenían que hacer cursos de formación en horario no lectivo y por ende no pagado, o que las encargadas de los comedores tuvieran que empezar sus tareas efectivas días antes al curso escolar oficial, sin que se le pagase dicho trabajo ni se les asegurase, así como a tener que realizar tareas de administración vía internet o teléfono que tampoco era compensado ni en tiempo ni en dinero, o lo que es lo mismo a trabajar realmente gratis para la empresa en una importante franja de tiempo.

Ello unido a constantes “advertencias” al personal de que se comenzaría a hacer movilidad entre centros, para evitar consolidar relaciones de las monitoras con padres y madres, con AMPAS, personal de los centros etc…, llegando a emitirse una circular que instaba al personal a no tener gestos de cariño con los/as menores, no dándoles ni besos ni abrazos.

En el curso 2014/2015 se dio un salto en la política de pérdida de calidad del servicio y desmontaje de la estructura de trabajo hasta entonces vigente. Para ello se comenzaron a implementar prácticas de intentar enfrentar a las trabajadoras entre si, para justificar las medidas de movilidad entre centros, llegando incluso a desmantelar comedores enteros, dispersando al personal, con la consiguiente pérdida de calidad de la relación humana entre empleadas y comunidad educativa, y generando nuevos enfrentamientos laborales en los comedores de destino, pues con esos traslados en muchos casos se desplazaba a trabajadores/as que tenían derecho a ser llamados preferentemente en función del ratio en cada momento vigente, mandando a gente al paro y generando gran conflictividad interna.

Ello se hizo contraviniendo expresamente el Pliego de Condiciones municipal que establece como una de las prioridades de la política de contratación la estabilidad en los centros escolares, pues es evidente que ellos es mejor sobre todo para los niños y niñas. A ello siguieron medidas sancionadoras, algunas hoy todavía en los Juzgados de Xixón, incluso algún despido, basadas en acusaciones sin fundamento, tendentes básicamente a continuar generando mala relación en la plantilla, para a la par de intimidarla para hacerla más sumisa, y con el objetivo a medio plazo de librarse progresivamente del personal más antiguo. Todo ello acompañado de una contratación de personal nuevo, no de las que habían sido siendo eventuales o con otro contrato temporal, que podía formar una bolsa de empleo, sino de nueva selección, de estricta confianza de los superiores. A la par, la cantidad y calidad de los alimentos, según quejas de algunos padres y madres, se ha ido mermado, lo cual coincide con una campaña mediática de la empresa para intentar justificar dichas medidas en un supuesto desperdicio alimenticio, carente de toda base y rigor.

El Ayuntamiento de Xixón ya accede, con carácter previo, a la concesión para los cursos 2015/2016 y 2016/2017, a un empeoramiento del ratio, en el pliego de condiciones aprobado, a petición de la misma, que implica una disminución efectiva de plantilla y una peor calidad del servicio para los niños/as, así como una pérdida de seguridad para los mismos. En estas condiciones, el curso 2015/2016 y 2016/2017, comienza con una pérdida efectiva de empleo temporal, que suponemos se mantendrá, por aplicación de ese ratio, en las dos posibles prorrogas anuales para los siguientes dos cursos.

Pero los problemas han llegado a extremos bastante insostenibles en los previos al inicio del curso 2016/2017 y en el inicio en particular del mismo. En concreto, ya en Junio, a últimos de curso, fuera de horario de trabajo, y en Septiembre, estando en el paro, sin por lo tanto asegurarlas ni pagarlas, se cita a dos reuniones a las Encargadas para explicarles la aplicación de un sistema de pago de comedor por los niños esporádicos (es decir los que no son ni fijos ni habituales) y los/as de atención temprana que hará que los padres tengan que hacer todos los pagos de cada día en que sus hijos vayan al comedor a través de un sistema de pago bancario, con ingreso en cuenta o con un código de barras, con la entidad Caixabank, o a través de una tarjeta monedero, que hará que las encargadas nunca toquen dinero en efectivo.

Dicho sistema, aparentemente muy moderno y eficaz, resulta totalmente inoperativo para el personal del Comedor, dado que no se ha dotado de sistema informático adecuado a todas las Encargadas para controlar dichos pagos, y hace que las mismas puedan verse obligadas a no dejar comer en el comedor a niños/as por el mero hecho de que pese a querer pagar sus padres el menú correspondiente no lo han podido hacer por dificultades técnicas, por no entender la aplicación informática o por no saber las Encargadas si dichos pagos corresponden a menús ya consumidos o no, dado que los cajeros automáticos no admiten pagos fraccionados.

Ello lleva, además, a que los padres para salvar dichas dificultades técnicas tengan que adelantar dinero a la empresa, haciendo pagos de 10, 20 Euros etc…, sin saber si dichos consumos se van hacer o no, por el mero carácter de esporádico de dicho consumo, teniendo que esperar a final de curso para supuestamente recuperar lo que se ha pagado de más. Dicho sistema implica, además que toda la relación entre el personal del comedor y los padres y madres se intente reconducir a comunicaciones por ordenador, tanto en relación a quejas de servicio, a interesarse sobre si el niño/a come o no, si el niño/a va ir o no al día siguiente, siendo dicho sistema, en dicho aspecto generalizado tanto para fijos, habituales como esporádicos.

Sin duda alguna ello conlleva una desnaturalización y deshumanización del servicio, porque con él la mayoría de las gestiones y contactos queda reducido a lo que se pueda hacer vía informática, con lo que se intenta romper la necesaria complicidad entre toda la comunidad educativa (padres, madres, profesorado, personal de comedor etc…), convirtiendo a la plantilla de la empresa de comedor en mera mano de obra, con más funciones administrativas que educativas, con la consiguiente pérdida de calidad del servicio en si, y siendo con ello sus relaciones laborales más favorables a la empresa, que podrá así hacerse más fácilmente de la plantilla, pues no habrá los lazos que hasta ahora hay entre toda la comunidad educativa antes indicada, o lo que es lo mismo un paso más en la mercantilización y privatización de la educación.

Además, dicho sistema de pagos anticipados telemáticos hace que cuando, por ejemplo por una urgencia o imprevisto, los/as niños no puedan ir al comedor sus padres perderán el dinero ya pagado, con el consiguiente enriquecimiento para la empresa, que se suma a que nunca a los comedores mandan comida para cubrir dicha necesidad, sino que los/as esporádicos/as se cubren diariamente con el reparto de comida ya pagada por fijos y habituales. Dicho sistema es además injusto socialmente pues hará que personas sin recursos o sin formación, sobre todo de ciertas minorías étnicas, carentes de móvil, ordenador o sin formación para el complejo uso de la aplicación, se verán obligados/as a renunciar al servicio por imposibilidad efectiva.

Ello a la larga va conllevar al cierre de unidades, a pérdida de empleo temporal y a que un servicio que debe servir tanto para educar como para conciliar vida laboral y familiar, entrará en una fase de clara decadencia, y todo porque la empresa concesionaria entiende este servicio como un negocio y no como un servicio público.

Todo lo anterior ha venido agravado con un desbarajuste importante en la oficina de la empresa, que no da abasto para gestionar la implementación de dichas novedades informáticas, que se han hecho sin consensuar ni con padres ni madres, ni con AMPAS, ni con la dirección de los colegios, a todos los cuales se le ha intentado imponer a la trágala. Es más, dicho descontrol, ha hecho que se hayan cometido infracciones laborales y de seguridad social graves, dado que gran parte del personal contratado como monitoras no se las hadado de alta en la Seguridad Social el primer día lectivo, el 12 de Septiembre de 2016, y algunas tampoco el 13, con el consiguiente perjuicio económico y de protección social para ellas.

En esta situación, se hace necesaria hacer una profunda reflexión de a dónde nos lleva la política tanto laboral como de servicio de la concesionaria de los Comedores Escolares de Xixón, constatar que con ello se está incumpliendo claramente el Pliego de Condiciones, y que es necesario por un lado, que el Ayuntamiento exija de la misma el cumplimiento íntegro de la normativa laboral y de Seguridad Social y todo lo fijado en el propio Pliego (ratios, calidad del servicio, estabilidad laboral etc…), y que por otro lado, se pueda constituir una mesa de diálogo entre empresa, Ayuntamiento, representación de las trabajadoras, direcciones de los centros y AMPAS, para corregir todos estos desaguisados, y que los comedores escolares vuelvan a ser un servicio de calidad que les permita, con implicación de todos/as, cubrir su faceta tanto alimenticia como educativa, con un clima de relaciones laborales adecuado, donde prime más la relación humana que la meramente mercantil.

GT Laboral y Empleo del Círculo Podemos Xixón

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